Conectividad 1,6T para data centers: la red que viene ya está aquí
La demanda de capacidad dentro del data center ya no se resuelve únicamente añadiendo más puertos. Las arquitecturas de IA, los clústeres de cálculo, el almacenamiento distribuido y los enlaces de alta densidad obligan a mover mucho más tráfico entre switches, servidores y cabinas. Ahí entra la conectividad 1,6T: una nueva escala de velocidad para los enlaces ópticos que sostienen esas redes.
No se trata de sustituir de golpe toda la infraestructura. En la mayoría de los proyectos, la transición convive durante años con 400G y 800G. Lo importante es que las decisiones de hoy —equipamiento activo, tipo de fibra, panelado, espacio de rack y margen térmico— no cierren la puerta a la siguiente generación.
ProLabs dispone de soluciones de conectividad para este escenario. Entre ellas, el módulo OSFP224 1,6T 2xDR4 PAM4, pensado para enlaces de alta capacidad sobre fibra monomodo. En Equinsa ayudamos a encajarlo en la infraestructura real: no solo en el puerto del switch, sino en el conjunto de la red, el rack y la instalación.
Qué aporta la conectividad 1,6T
Más capacidad sin multiplicar puertos
La conectividad 1,6T permite concentrar una capacidad muy elevada en un único transceptor. Esto resulta especialmente útil en entornos donde la densidad de puertos y la disponibilidad de espacio ya condicionan el diseño. Menos elementos físicos no eliminan la complejidad, pero sí pueden simplificar determinadas capas de interconexión y reducir el número de enlaces que hay que gestionar.
El salto exige planificación. A estas velocidades, no basta con comprobar que el transceptor es compatible con el switch. Hay que revisar qué interfaz incorpora el equipo, qué breakout o conectividad necesita el enlace, cómo se distribuyen las fibras, qué distancia hay que cubrir y qué margen térmico deja la bandeja o el chasis. El cableado deja de ser un accesorio y pasa a formar parte del rendimiento del sistema.
Para un responsable de CPD, la pregunta práctica no es «¿cuándo usaré 1,6T?», sino «¿mi diseño actual me permitirá utilizarlo cuando haga falta?». La respuesta afecta a la elección de la fibra, los paneles de alta densidad, los latiguillos y la organización de los racks.
OSFP224 para enlaces de alta densidad
El módulo mostrado, OSFP224-1600GB-2XDR4-C, trabaja con una arquitectura 2xDR4 PAM4. Está diseñado para fibra monomodo a 1310 nm, con un alcance de hasta 500 metros y conectividad mediante dos MPO-12. Incorpora DOM y gestión CMIS 5.0, funciones que facilitan la supervisión y la integración en plataformas de red compatibles.
Esta configuración encaja en enlaces de alta densidad dentro del data center: por ejemplo, entre capas de switching, en redes de cálculo intensivo o en infraestructuras que necesitan aumentar el ancho de banda sin ampliar de forma proporcional el número de puertos ocupados. La elección final depende siempre de la topología y del equipo activo; no todos los despliegues necesitan 1,6T ni todos requieren la misma óptica.
Por eso conviene definir primero el enlace y después el transceptor. El factor de forma OSFP224, la compatibilidad del fabricante, el tipo de conector, las pérdidas del canal y la gestión de cableado deben revisarse como un conjunto. Resolver uno de esos puntos por separado suele acabar en adaptaciones poco limpias o en una instalación difícil de mantener.
Cómo preparar la infraestructura
Revisar el enlace completo
Una red preparada para altas velocidades empieza en el plano. Antes de seleccionar ópticas, merece la pena identificar qué enlaces van a crecer antes, las distancias reales, el número de fibras que requiere cada trayecto y las reservas necesarias. También hay que dejar espacio físico para maniobrar con conectores de alta densidad y para identificar correctamente cada enlace.
En un rack bien resuelto, el transceptor, el trunk, el panel y el guiado trabajan sin forzar curvaturas ni ocultar referencias. En un rack saturado, el mismo material puede complicar una intervención sencilla. La diferencia está en preverlo antes de que el armario quede cerrado y en producción.
La parte eléctrica y térmica merece la misma atención. Los equipos de alta capacidad concentran más potencia en menos espacio. Revisar PDU, alimentación, flujo de aire y climatización evita que una mejora de rendimiento abra otro problema dentro del rack. En Equinsa podemos acompañar esa revisión desde la conectividad hasta la infraestructura física: racks, distribución eléctrica, gestión de cableado y soluciones de micro data center.
Hablamos en DCW Madrid
La conectividad 1,6T ya forma parte de las conversaciones de diseño en los data centers de nueva generación. No porque todos los proyectos deban instalarla mañana, sino porque las decisiones de red e infraestructura que se tomen ahora marcarán la facilidad —o el coste— de adoptarla después.
Equinsa estará en Data Centre World Madrid, los días 4 y 5 de noviembre de 2026, en el stand 5C18. Si estás revisando una ampliación, una renovación de red o una arquitectura de alta densidad, ven a hablar con nosotros. Revisaremos qué solución encaja de verdad en tu proyecto y cómo dejar preparada la infraestructura para el siguiente salto de capacidad.